lunes, 2 de junio de 2014

La alteración del cuerpo, la intervención estética y la aceptación física, parecen conducir por separado a un mismo concepto abstracto e individual “LA BELLEZA”. Una de las consecuencias de la comunicación global, es en medida la imposición de modelos de belleza universales, pues tenemos al hombre occidental blanco y a la mujer rubia como un modelo ideal, que en medida se vuelve un absurdo, pues basta con descubrir rasgos físicos específicos para apreciar una belleza distinta.



Y existen muchas maneras de llevar con orgullo el cuerpo que se nos es otorgado auqnue este no cumpla con los cánones de belleza actuales, y saber sobrevivir sobre esos estereotipos y a la final darnos cuenta de que no todo el mundo puede encajar en un parámetro de belleza, porque lo que debemos de hacer en realidad, es llenarnos de verdadera sabiduría y darnos cuenta de lo que en verdad es el otro, y ahí encontrar una belleza absoluta, y vivir desde la diferencia, porque si bien hay ideales, la mayoría no van a llegar a ellos.
Estamos in duda travesando una era donde todo lo que es el individualismo, tiene un poder muy fuerte, el poder del ego hoy por hoy hace que la gente vaya tomando lo que estipule como algo religioso, pero de igual manera estamos también entrando en una época de equilibrio.






Ya sea eligiendo el cuerpo que se quiere o aceptando el físico con el que se nació, el ideal de belleza siempre será tema de debate, el hecho es que la belleza del mundo nunca parece suficiente y esto es casi lo único cierto que se puede decir de ella a través de los siglos, en menor o mayor medida se busca la aceptación de los demás, de uno mismo, pero a veces la búsqueda de la perfección nos lleva por caminos inciertos.


Ideal, subjetiva, individual o universal la belleza ha sido un tema fundamental en la historia, ya sea por continuar una costumbre, ostentar riqueza y poder o quizás porque teniendo un físico bello se logre ser aceptado.




La persona fea esta estigmatizada, siendo la fealdad algo que se tiene que poner entre “” (comillas) por que habría que irse a lo que es la fealdad, que a su vez es un concepto muy individual. La persona que se siente fea, realmente se relega, se aísla, se siente insegura y esto a la final favorece un maltrato por parte de las personas quienes la rodean, por lo mismo, porque favorece que la releguen.



Los medios publicitarios, enriendasen, periódicos, revistas, televisión, radio, etc.  Han creado una imagen de belleza, un concepto que es el que supuestamente debería de seguir la sociedad y si las personas no se auto catalogan dentro de esta imagen o este estereotipo, entonces busca como estar dentro del mismo, recurriendo a las cirugías y otros procedimientos.



Es así como parte de la sociedad actual advirtiendo el contraste entre su propia realidad corporal y los prototipos de moda, terminan persiguiendo un ideal difícil de alcanzar, y volviéndose amigos de la constancia, virtud fundamental para conquistar la perfección física, sea cual fuere el camino que se opte para alcanzar los atributos del cuerpo deseado.







Hombre gato

A veces las pasiones o los fanatismos vuelven a la gente extremista, obsesiva y muy decidida. Este es el caso de Catman o Stalking Cat(“hombre gato” o “gato que acecha”), hoy fallecido y que en paz descanse, fue una persona tan fanática de los gatos, así como del resto de los felinos en general, que decidió no parar de modificar su cuerpo hasta verse como uno de ellos. Te invito a que hoy recordemos a Dennis Avner, gran personalidad de la modificación corporal y mundialmente conocido como Catman, “el hombre gato”.

Dennis nació en Whidbey Island; Estados Unidos, el 17 de agosto de 1958. Se crió dentro de la comunidad nativo-americana compuesta por personas de las tribus Hurón y Lakota. Creció de esta manera, rodeado por las ancestrales historias sobre distintos animales de los nativos del lugar y así, él mismo sostiene que sus costumbres y sus creencias lo han llevado a querer convertirse en el mítico felino en que buscó transformarse: el tigre.

Tan solo a la edad de 23 años, Stalking Cat (su nombre nativo y por el cual gustaba que lo llamaran) comienza a realizarse los primeros tatuajes de rayas de tigre, ya con su objetivo en mente. A través del paso de los años, él fue tatuandose cada vez más rayas en su cuerpo, dejó crecer sus uñas, les dio filo y las reforzó hasta lucir como garras.
Afiló sus dientes además de implantarse dos enormes colmillos, se realizó implantes quirúrgicos arriba de sus labios para simular el hocico de un felino y probablemente lo más llamativo; se colocó bigotes desmontables alrededor de su boca tal como los bigotes de un felino.

Stalking Cat vivió durante años reparando computadoras en su casa de California y hace poco tiempo se habría mudado a Washington por cuestiones laborales, junto a su particular familia compuesta por Stalking Cat, el matrimonio de sus amigos Calhoun y Weiss, sus dos gatos Morris yPretty Girl (niña bonita), una enorme serpiente albina y tres geckos.
Stalking Cat era en realidad un hombre amoroso y muy tranquilo, al menos así lo describía la gente que le rodeaba. Disfrutaba de la naturaleza y la libertad, además le encanta trepar árboles y jugar al aire libre. No obstante, la vida no es fácil y nadie sabrá qué cosas pasaron por la cabeza de Stalking Cat aquél 5 de noviembre de 2012, cuando a sus 54 años de edad, se quitó la vida.

La pareja con más modificaciones corporales

Víctor Hugo Peralta, nacido en la República Oriental del Uruguay, yGabriela, argentina, son marido y mujer desde febrero de 2008 y son una verdadera leyenda del mundo de las modificaciones corporales. Ellos tienen el récord mundial Guinness del 2014 por ser la pareja con más modificaciones corporales juntos: 77 en total y también han aparecido, entre otros medios, en National Geographic Channel, en la edición latinoamericana de su clásico programa Tabú gracias a su arte.




Además, ellos no sólo llevan tatuajes, perforaciones, modificaciones de todo tipo y escarificaciones, sino que también las hacen. Tienen su propio estudio, el bien conocido Querubin Tattoo Studio (que tiene 2 sucursales en Buenos Aires, Argentina) y todos los años participan en diversas convenciones y encuentros de este arte que se desarrollan en la región.


Basta con ver las imágenes para entender cómo lograron su merecido reconocimiento. Como te mencionaba anteriormente, Victor Peralta y Gabriela tienen un total de 77 modificaciones corporales, entre las que podemos mencionar 5 implantes dentales, 4 excelentes expansiones en las orejas y unas 50 perforaciones. Además, la pareja tiene todo tipo de tatuajes, implantes subdérmicos, lengua bífida, tatuajes en los ojos y más.


Cabe destacar también que ambos realizan suspensión de cuerpos, un ritual verdaderamente fascinante. Sin lugar a dudas, tienen el premio más que merecido y si alguna vez tienes la oportunidad de pasarte por alguno de sus estudios, no dudes en hacerlo. Por otro lado, puedes también mantenerte al tanto y visitar su sitio oficial, pues ellos a menudo están viajando y quizá puedas disfrutar de alguna de sus performances en tu ciudad.




YENIS LUGO

articulo sacado de SEMANA: http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/yenis-lugo-reina-de-la-cirugia-plastica/369432-3

Yenis Lugo es la reina de la cirugía plástica

Por Catalina Rojano, colaboradora de Semana.com


Sus senos sobresalen como si pidieran a gritos ser vistos por toda la humanidad. Su trasero es más redondo y puntudo que cualquiera antes visto. Su rostro contiene mucho de ese no sé qué que lo plástico deja entrever y suele lucir tan lejano a lo natural. Y unos tacones de 18 centímetros realzan la figura de Yenis Lugo, quien mide 1,70 metros y a sus 27 años –recién cumplidos- dice con orgullo ser la reina de las cirugías, un estatus que se ha ganado tras ser intervenida en el quirófano en 21 ocasiones.


Antes de cumplir 19, Yenis usaba ropa holgada para disimular el sinnúmero de “imperfecciones” que ella consideraba tener. Una vez cumplida esa edad, hizo su primera incursión en el mundo de las cirugías plásticas, cuando le practicaron una lipoescultura que no sólo la liberó de la grasa acumulada en su papada, brazos, piernas, abdomen y espalda, sino que también le dio la bienvenida al que ahora es casi su segundo hogar: el quirófano.

Yenis afirma que no hay nada que le aporte mayor importancia a una mujer que su propia apariencia física, de ahí a que su afición por las cirugías vaya en aumento a medida que pasa el tiempo.

A la fecha, se ha hecho más de cinco liposucciones, tres rinoplastias, modificaciones de mentón y pómulos; relleno de labios, cuatro cirugías de aumento de mamas; una inyección de grasa y una implantación de silicona en los glúteos (con la prótesis de mayor tamaño en el mercado); además de una marcación abdominal realizada hace menos de cuatro meses.

Según Yenis, la primera vez que acudió a un cirujano plástico lo hizo buscando "sentirse bien", para mejorar su autoestima. Dado que su talla original de brasier era 30, dice que “no tenía senos”. Con ayuda del bisturí fue aumentando el tamaño de los implantes de silicona de 100 en 100 centímetros cúbicos. Empezó con 400 cc, y ya va por 750 cc. Mientras presume de la ausencia de estrías en su busto, Yenis dice que esos aumentos han sido directamente proporcionales con el crecimiento de su amor propio.



Para Danilo Diazgranados, médico de la Universidad del Rosario, psiquiatra y psicoanalista de la Universidad del Bosque, las personas que como Yenis buscan, o tienen como uno de sus valores principales, la perfección, padecen de una patología del pensamiento acerca de lo que sienten y piensan sobre sí mismas. Según el especialista, en ese tipo de casos "se sufre de obsesión por el perfeccionismo, la cual se ve representada en la falsa ilusión de que la autoestima se va a mejorar a través de una cirugía plástica".

Yenis, médica de profesión, se desempeña como gerente de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Sincelejo (Sucre), el único lugar donde guarda recato, dado que debe vestirse con la indumentaria que requiere un espacio como ese. “Ahí soy irreconocible, pero a lo que salgo del hospital, se me vuelve a ver mi silueta”, dice.

En contraste con ese trabajo, Yenis se dedica también al modelaje. Es la imagen de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de la Costa y varios centros de estética de la región; además, ha participado en concursos de belleza como Colombia Sensual y Chica Play Boy, entre otros en donde ha llegado a ser nombrada “la reina del bisturí”.

En tal sentido, ella argumenta su forma de vestir -que es poco recatada-, dado que “ahora sí puedo mostrar lo que tengo”, a lo que añade que “aparte, estoy vendiendo una imagen a mis cirujanos y patrocinadores. Ellos me pagan para que yo muestre”. Son precisamente las clínicas y centros de belleza que ella publicita los que financian el costo de sus cirugías.

Según Yesid Martínez, quien ha operado la totalidad de las veces a Yenis, “el cirujano propone y el paciente dispone” y afirma que el caso de Yenis Lugo es excepcional, dado que –según dice- ella ha adquirido una especie de adicción a la cirugía plástica que la lleva a querer “más y más” a medida que se hace los diversos procedimientos.



Yenis considera que en todas partes del mundo se encuentran mujeres con busto y trasero voluptuosos; para ella, “mujer natural no hay, no existe”. Asegura que las únicas que cuentan son las niñas de dos años de edad, pues piensa que desde que una persona se arregla las uñas, se depila las cejas y se cepilla el cabello, "ya deja de ser natural".

Para muchos en las redes sociales, el cuerpo de Yenis es desproporcionado. Sin embargo, ella se defiende y dice que su figura es armónica: “el tamaño de mis glúteos, mis senos, mis piernas y cintura está proporcionado. Todo es uniforme en mi cuerpo”. “Mi rostro, labios exagerados no tiene; me veo como una Barbie con busto y trasero de volumen”, agrega.

Según Felipe Zapata, cirujano plástico, estético y reconstructivo de la Universidad Nacional Autónoma de México, hoy en día lo que prima es la inconformidad en el ser humano para consigo mismo. Sin embargo, “hay límites en lo realizable y las recomendaciones del cirujano siempre deben conllevar al concepto de proporcionalidad”, afirma el médico.


Yenis, quien considera que la mujer más encantadora es la que está “operada”, piensa que de 20 personas, 19 quieren tener su cuerpo. Dice que aquellas mujeres que la critican negativamente, lo hacen porque la envidian y que los hombres que también desaprueban su apariencia física, simplemente son homosexuales. "Sólo los gays pueden criticarme porque quieren ser como las mujeres", afirma.


Según Diazgranados, una persona que tiene la autoestima tan elevada posee un pensamiento megalomaníaco: “una idea delirante de grandeza que la hace pensar que es superior a todo el mundo”. Yenis dice saber que todas la critican, “porque a la larga quieren es tener su cuerpo, no por más”. Frente a esto, el psiquiatra precisa: “lo que hay en el fondo es un sentimiento de inferioridad que necesita ser compensado, y una manera de hacerlo es diciendo todo lo contrario de como en el fondo se siente”.

Diazgranados considera que, aunque no todas las personas que se someten a cirugía plástica tienen trastornos mentales, en el caso de Yenis –quien dice no tener ningún referente para imitar, pues “ninguna es competencia para ella si se observa lo especiales que son sus proporciones”- podría decirse que sí, dado que en ella se ve una patología mayor a la que “desafortunadamente” los cirujanos no parecen prestar atención, algo que –según el psiquiatra- raya con la ética profesional.
  
Yesid Martínez, el cirujano de Yenis, dice que nunca ha estado de acuerdo con el volumen de su cola, pero que en vista de que su paciente quería tenerla más grande, terminó colocándole una prótesis tras haberle injertado grasa. “En Yenis hay armonía de la cintura para arriba, pero de ahí para abajo el volumen posterior no va con el resto del cuerpo”, dice Martínez.



“Yo le llamo la atención a todos los hombres, desde el más pobre hasta el más rico”, dice Yenis, quien cuenta que aquellos que han sido pareja suya son tipos adinerados, empresarios en su mayoría. Según la médica, un hombre siempre busca que la mujer lo haga ver, que lo haga notar a donde llegue. Y más si se trata de personas con mucho dinero.


Los limites que se pueden alcanzar por la belleza son infinitos, los riesgos aun mayores, y las consecuencias desastrosas, la necesidad por la perfección lleva que muchos expongan sus vida a una muerte inminente, casos como las inyecciones de colágeno o botox que no termina siendo esto si no cosas impensables como aceite de bebe, de cocina o incluso aceite de autos, lo cuales son utilizados por inexpertos para dar volúmenes al cuerpo, en el rostro, en los glúteos, en los senos,  llevando en la mayoría de los casos a la muerte.



que obsesión es la que nos invade, que queremos lograr, ¿aceptación?, pero de quienes si todo debe de comenzar desde uno mismo, cabe resaltar que somos seres sociales por naturaleza, pero poner en riesgo la vida tan solo por alcanzar un máximo de aceptación, de ser adorado por muchos, idolatrado, simplemente por la forma en la que nos vemos, igualmente no pasa solo con lo plástico, los procedimientos estéticos, de igual manera pasa con las modas que están surgiendo, los tatuajes, piercings y modificaciones personales, están alcanzando niveles inimaginables de popularidad lo que nos convierte en circos andantes, llenos de plástico y tinta se pueden alcanzar esos niveles de otras maneras, lo intelectual hoy en día esta entrando en una etapa de furor, destacarse por los logros adquiridos cobra mas valor y es algo en lo que muchos se deberían de enfocar.

A través de la historia los parámetros que miden lo que es bello y lo que no fueron variando según los aspectos culturales y sociales de cada época, en cada uno de estos periodos gran parte de la sociedad se ha preocupado por lograr el ideal de belleza establecido, convirtiendo a la hermosura en una meta difícil de alcanzar.

Pero si de algo estamos seguros, es que un porcentaje alto de la humanidad rinde culto a la imagen, muchos de estos pasando por el quirófano.  La práctica de modificar la fisionomía es una práctica occidental muy socorrida, por el deseo de ocultar nuestra edad, muchas de las veces con resultados desastrosos, a lo que no optamos por llevar dignamente la fisionomía de envejecer de manera natural.





Los conceptos de belleza son dinámicos y dependientes de la mercadotecnia y de las figuras que la impulsan, pues en los 60’s  cuando se hablaba del cuerpo para vender productos, en películas, fotos, o anuncios eran cuerpos mas llenos, mas trozos, con mas curvas y conforme se operaba en esa época, así mismo operaba la sociedad, entonces necesitamos una búsqueda por lo natural, y esto a su vez va en conjunto con la belleza, pero en la actualidad lo que buscamos es quitar esas cosas que no nos gustan y que hacen que perdamos la armonía en alguna parte de nuestro cuerpo, a lo que quitar los defectos y armonizar la figura se vuelven la premisa fundamental de muchos.




Hay muchos quienes poseen un estilo diferente y atípico al de aquellos que rinden culto a la belleza estereotípica, sin embargo las exigencias sociales y culturales obligan en gran medida a hacer el esfuerzo constante a parecernos a los individuos que lideran la escala de belleza.